Increíble: el hipódromo de Palermo está explotado de gente y el consumo es cada vez más alto. Los periodistas ensobrados y los kukas golpistas no lo pueden creer.
Increíble: el hipódromo de Palermo está explotado de gente y el consumo es cada vez más alto. Los periodistas ensobrados y los kukas golpistas no lo pueden creer.
